lunes, 16 de marzo de 2009


- No puedes, Bella. El lugar adonde vamos… no es apropiado para ti.
- El sitio apropiado para mí es aquel en el que tú estés.
- No te convengo, Bella.
- No seas ridículo – quise sonar enfadada, pero sólo conseguí parecer suplicante-. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
- Mi mundo no es para ti – repuso con tristeza
- ¡Lo que ha ocurrido con Jasper no ha sido nada, Edward, nada!
- Tienes razón –concedió él-. Era exactamente lo que se podía esperar
- ¡Lo prometiste! Me prometiste en Phoenix que siempre permanecerías…
- Siempre que fuera bueno para ti – me interrumpió para rectificarme
- ¡No! ¿Esto tiene que ver con mi alma, no? – grité furiosa mientras las palabras explotaban dentro de mí, aunque a pesar de todo seguían sonando como una súplica-. Carlisle me habló de eso y a mi no me importa, Edgard. ¡No me importa! Puedes llevarte mi alma, porque no la quiero sin ti ¡es tuya!

No hay comentarios:

Publicar un comentario